Aerodinámica: Alerón trasero

El alerón trasero en los Nissan Skyline ofrece grandes resultados en el CX, el reparto de pesos y la estabilidad, gracias a la carga aerodinámica que genera.

Este aspecto genera aún mas interés en las generaciones R33 GTR y R34 GTR donde el angulo de ataque de sus alerones es orientable, una característica muy propia de su naturaleza en el mundo de la competición .

A continuación muestro una tabla de coeficientes de arrastre y sustentación de los diferentes modelos:

R32 GT-R

Ala fija: 0.40 0.20 -0.15

R33 GT-R

0 grados 0.35 0.09 -0.03
6 grados 0.36 0.10 -0.07
12 grados 0.37 0.10 -0.10
18 grados 0.39 0.10 -0.14

R34 GT-R V-spec

0 grados 0.36 0.01 -0.06
10 grados 0.37 0.02 -0.11
20 grados 0.38 0.04 -0.17
30 grados 0.40 0.05 -0.20

Para que lo podáis entender, las cifras mostradas indican primero el angulo de ataque, fijo en el caso del R32 GTR y orientable de 0 a 18 grados en los R33 GTR y de 0 a 30 grados en los R34 GTR V-spec. A continuación el CD (coeficiente de arrastre) y por ultimo el CLF (coeficiente de sustentación delantero) y CLR (coeficiente de sustentación trasero). Resumiendo, A mas bajo sea el coeficiente de arrastre (CD) mas aerodinámico es el vehículo,

Este elemento es uno de los encargados de igualar la distribución del peso, contribuyendo a una conducción extrema mas estable y prestacional, algo a tener muy en cuenta a la hora de afinar el vehículo con respecto al tipo de conducción, característica del trazado y resto de modificaciones en caso de tenerlas.

El sistema Active Aero en el Nissan Skyline

Active Aero es un sistema muy usado en super coches deportivos. 
Su funcionamiento se basa en un spoiler que emerge de la parte inferior del paragolpes delantero cuando se alcanza cierta velocidad, cambiando la fuerza aerodinámica del vehículo para dar mayor estabilidad.

R31 Skyline

El primer Skyline con Active Aero fue el R31. No estaba disponible en el GTS-R (el antecesor del R32 GT-R), pero era una opción que se encuentra en la mayoría de los modelos del GTS-X Turbo, y puede encontrarse en otros modelos como el GTS.

El spoiler frontal es móvil y se extiende una vez que el conductor supera los 60 km / h, aunque también se puede controlar con un interruptor situado a la derecha del volante.

R32 GTS-t M-Spec y GTS4

En el R32 no era tan común de encontrar como en su antecesor. Solo está disponible en modelos turbo, excluyendo el GT-R, y puede ser controlado por un interruptor ubicado a la izquierda del volante, debajo de la pantalla de engranajes en los modelos automáticos (donde el reloj está en los GT-R).

R33 Tipo M

En esta generación es realmente raro de encontrar, solo se llegó a montar como extra en los S1 Tipo M. Al igual que el R32, está oculto debajo del parachoques y se extiende hacia abajo eléctricamente cuando se presiona el botón, o cuando el vehículo está viajando a gran velocidad. 
A esto sumamos que el sistema no es compatible con la instalación de un intercooler frontal.

Retro Rider 97

Aquí os dejamos el canal de nuestro amigo Jose y su proyecto de drift más esperado, su Nissan Skyline R33. Podéis seguir sus avances y experiencias contados en primera persona.

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R34 de J.C. en la película «Lo dejo cuando quiera»

Con el estreno de está película española, estrenamos la primera aparición en el cine de una de las unidades del club y aunque la aparición ha sido breve, no escapa de los ojos de un buen entusiasta del motor.

Cierto es que esta película cómica no trata del mundo de las cuatro ruedas, pero la aparición no es el único motivo que merece ir a las salas de cine, esta película te hace pasar un buen rato.

Nissan Skyline GT-R Nismo 400R

El Nissan Skyline GT-R NISMO 400R fue lanzado al mercado en noviembre de 1997, en una tirada muy limitada. Realmente limitada: sólo 44 unidades fueron fabricadas. Hoy en día, es un clásico moderno de coleccionista, cuyo valor no hace más que apreciarse. El motivo de su lanzamiento fue homenajear los éxitos en competición de NISMO y Nissan en 1995 y 1996, especialmente en Le Mans. El Nissan Skyline GT-R NISMO 400R se basaba en el GT-R V-spec, ya de por sí la máxima evolución del GT-R, enfocado abiertamente a un uso en circuito.

A NISMO no le parecía suficiente. Haciendo gala de su obsesión japonesa por el detalle y las máximas prestaciones, crearon un coche casi completamente nuevo partiendo del V-spec. Un coche que sería el canto de cisne de los Skyline R33, ya que en 1998 serían lanzados los R34, la última generación en emplear la denominación Skyline, al menos por estas latitudes. Aunque NISMO también se dedique a vendernos kits estéticos para SUV, no debemos olvidar su legado, y esta obra maestra con ruedas fue una de sus mejores creaciones.

Lo primero que NISMO hizo fue hablar con Reinik, la división interna de Nissan Powertrain encargada de producir motores de competición. En vez de usar el motor RB26DETT – uno de los más míticos motores japoneses de todos los tiempos – usaron su versión de carreras, denominado RB-X GT2. Este motor fue usado por Nissan en Le Mans o Pikes Peak, sin ir más lejos. Sus turbocompresores eran más resistentes, y su diseño empleaba tanto bloque como componentes internos reforzados, diseñados para soportar los rigores de las carreras.

Montado sobre soportes reforzados, la cilindrada de este seis en línea era de casi 2,8 litros. En vez de los 280 CV que desarrollaban los GT-R con motor RB26DETT, el RB-X GT2 desarrollaba 400 CV a 6.800 rpm y un par máximo de 470 Nm a 4.400 rpm, con sus turbocompresores soplando a 1,1 bares de presión. Todo el sistema de refrigeración del coche fue modificado, y el eje de transmisión de potencia pasó a ser de fibra de carbono, en vez de acero. El equipo de frenado, la suspensión, su línea de escape… todo pasó por las manos de NISMO.

delantera fueron construidos en fibra de carbono. La lista de modificaciones mecánicas es muy extensa. Estéticamente, el coche también se diferenciaba de forma clara de los demás Skyline GT-R. Su kit de carrocería era específico, con el objetivo de mejorar la refrigeración de su motor. Se vendió en colores exclusivos, siendo el amarillo el más intenso y recordado por el público.

En la saga Gran Turismo ha sido uno de los coches más difíciles de obtener, casi tanto como en la vida real. Ya aparecía en el primer videojuego de la saga, y era simplemente invencible en circuito. Casi tanto como en la realidad: su sistema de tracción total ATTESA E-TS PRO con diferencial autoblocante permitía un comportamiento impresionante, que la versión 400R llevaba aún más lejos gracias a neumáticos de 275 mm de sección, montados sobre llantas NISMO LM/GT1 de aleación ultraligera, forjadas en aluminio. Era todo un atleta.

Fuente: diariomotor

Skyline Super Silhouette (1983: KDR30)

Las carreras de Super Silhouette comenzaron en 1979, Masahiro Hasemi compitió en las temporadas 1982 y 1983 conduciendo una de las máquinas de  carreras más legendarias en la historia del deporte motor japonés. 
Con su motor turbo LZ20B de 570 caballos.  hizo su debut en mayo de 1982 y lo hizo extremadamente bien, acumulando 2 victorias en 1982 y 5 victorias en 1983, enfrentándose entre otros al Autobacs Bluebird de potencia similar, un prototipo de Mazda basado en el RX-7, y al Racing Mate BMW M1.

Arrojando algunos datos técnicos, tiene un peso de 1005kg, con un motor de dos litros, 570hp a los 7600 revoluciones y un par de mas de 539 nm.

Año 1993 circuito Guadalope R32 GTR Luis Perez Salas

El Circuito Guadalope fue un circuito urbano de carreras situado en la localidad de Alcañiz, en la provincia de Teruel donde en los años 90, el piloto Luis Perez Salas compitió con un Nissan Skyline GTR R32 en el CET (Campeonato de Turismos de España) donde fué ganador del campeonato

Mas de dos décadas después regresa el CET disputándose en los circuitos de Navarra, Motorland, Valencia, jerez, Jarama y Cataluña

Nissan GT-R R33 LM

El Nissan GT-R R33 LM puede considerarse como una rareza entre las rarezas, una auténtica joya y un artículo de culto para los amantes de los coches japoneses en general y de la saga del Nissan GT-R en particular. Nacido para conquistar el circuito de La Sarthe, se conformó con conquistar nuestros corazones con un aspecto que te deja sin palabras: ya no se ven cosas así entre los coches nuevos de 2019.

Tener frente a ti al Nissan GT-R R33 LM es como ver el Santo Grial de los coches japoneses. No tiene precio, solamente existe este ejemplar, guardado bajo llave y mucha protección en el Zama DNA Garaje de Nissan, al noroeste de Yokohama, donde la marca guarda sus joyas más preciadas. Su historia, como cualquier mito de cuatro ruedas, es única y muy especial. Sigue leyendo: estoy seguro que también te terminará conquistando.

Con genes de competición

Este Nissan GT-R LM nació gracias a una nueva normativa para la categoría GT1: la idea de los organizadores de Le Mans era convertir la carrera de resistencia más famosa del mundo en una auténtica pasarela donde se batiesen en duelo coches que se pueden matricular en la calle. Las reglas no fueron demasiado duras: solamente pedían homologar un único ejemplar.

Nissan encargó a Nismo la puesta en marcha de este proyecto basado en el Nissan GT-R R33. El objetivo era llevar a la cita francesa dos ejemplares para tomar el relevo del Nissan 300ZX ganador de la categoría GTS en 1994. El R32 había dejado muy alto el pabellón de los ‘Skyline’ en el mundo de la competición y el nuevo R33 debía mantener el nivel.

Nismo se encargó del proyecto

Nismo le metió mucho ‘rock’n roll’ al coche de competición, rebajó su peso hasta unos escuálidos 1.150 kg, le quitó la tracción integral en favor de la trasera para cumplir con la nueva normativa (y de paso para perder algún que otro ‘kilito’) y le insertó el legendario motor RB26DETT con especificaciones del Grupo N y una potencia total de 400 CV (aunque se llegó a potenciar hasta los 600 CV). Pero no te olvides de lo más importante. Para poder ser aceptado en Le Mans, al menos un ejemplar debía ser homologado y matriculado para la calle: ¡he aquí el Nissan GT-R LM!

Potencia descafeinada

Con prácticamente el mismo kit de ensanche del modelo de competición pero sin pegatinas ni demás aditivos, su presencia resulta poderosa. Matriculado en Reino Unido, gracias en parte a la permisiva normativa de la SVA para homologar coches, el GT-R LM ya estaba listo para poder ser utilizado para ir a buscar el pan. Eso sí, para llevar a cabo la homologación, Nismo fue conservadora y decidió utilizar el mismo propulsor de los GT-R de calle, el RB26DETT con 300 CV de potencia. A diferencia de otras versiones homologadas para la calle de coches de competición, se me viene a la cabeza el Renault R5 Turbo o el Mercedes CLK GTR, este Nissan GT-R R33 LM no se puede considerar una bestia en cuanto a prestaciones: la rebaja de peso tampoco fue impotante, por lo que no se diferenciaba mucho de cualquier otro Skyling GT-R R33.

Un interior demasiado refinado

Vale, en el interior del Nissan GT-R R33 LM se puede sentir sus orígenes en competición y se respira un ambiente muy racing gracias al uso masivo de tapicería de alcántara o detalles propios como el volante o los buckets y sus correspondientes arneses. En cualquier caso, el interior no se basa tampoco en el modelo de Le Mans, sino más bien en el de cualquier GT-R R33. Tiene aire acondicionado y un sistema de audio, elementos poco comunes en estas bestias derivadas de los circuitos. ¿Quién demonios necesita radio en un coche así?

Dos malas noticias

La primera es que el Nissan GT-R R33 LM nunca llegó a estar disponible: solamente se fabricó un ejemplar, el mínimo exigido por la FIA, y desde entonces ha sido propiedad de Nissan, que lo guarda con mimo en su DNA Garage. Lamentablemente, este proyecto quedó un poco a medias y ya que no iban a fabricarlo, podrían haber intentado homologar una versión de carreras con matrícula de su R33 de competición. Al final se quedó un poco en tierra de nadie, aunque no se puede negar que su aspecto, con el kit de carrocería y los detalles racing en el interior es fantástico.

Nulo palmarés en competición

La segunda mala noticia es que el Nissan GT-R R33 LM de carreras jamás consiguió un buen resultado en la pista. Solamente participaron en una ocasión en Le Mans, quedando uno de los coches en quinta posición, por detrás de los cuatro y todopoderosos McLaren F1, y el segundo, con más de 600 CV, abandonó en la vuelta 157. La posterior llegada de bestias como el Porsche 911 GT1 o el Mercedes CLK GTR destinaron al R33 LM a la jubilación forzosa. Hoy, el Nissan GT-R R33 LM de calle es uno de los coches japoneses más especiales de la historia, una especie de ‘santo grial’ para los fans de la marca y del JDM. Aunque no sea un hijo de la competición, ¡hay que quererlo igual!

Para conmemorar estas carrera en Le Mans, Nissan realizó una edición limitada «LM-Limited» en 1996 del R33 GTR. Se fabricaron 98 unidades que contaban con varias modificaciones, como las dos tomas de aire cuadradas en el parachoques delantero, un alerón trasero de fibra de carbono y el color de la carrocería «Championship Blue».

Fuente: topgear.es , speedhunters.com